Yo estaba, como siempre en la micro, perdido en la lectura de un libro añejo, al lado de una fría ventana. De pronto, siento que alguien se posa en el asiento, al lado mío. Olfateo su aroma a leve transpiración y el roce de algunas puntas de su cabello con mi rostro. Al ver de reojo noto a la vecina que va junto a mí, quien no era de esas baribis gigantes que se ven en los canales nacionales, sino una mujer sencilla de pelo negro; cuyas terminaciones tocaban la mitad de su espalda, su piel algo blanca como la nieve, ojos intensos; como el verde de los bosques sureños, y su figura delicada y ágil; pero con el poder de derribarte con una técnica marcial. Yo quede atónito ante la amazona que tenía a mi lado y sentía como mi sangre, se concentraba en la parte abajo de mi pantano, donde tal vez se reúne todo mi libido, aunque no estoy muy seguro de eso, por mi nula experiencia en temas sexuales.
Me excitaba sus senos que dejaba ver su ropa de múltiples colores y ella al parecer se daba cuenta de mi lujuria, con su mirada algo picarona. Yo intentaba en vano en regresar a mi lectura, pero su cuerpo y labios me dejaban loco, alucinando con que estuviéramos en la cama e hiciéramos toda clase de juegos, como yo dominado a ella y ella dominadome a mí. Me percataba de que mi vecina, me leía los pensamientos con sus ojos, y a veces se movía un poco para que su pechos rozaran con mi codo o una fricción casual de piel a piel. Provocando quererla besar ahí mismo, bajarnos de la micro y hacer el amor en un rincón olvidado de la ciudad de Concepción. Pero me contenía, ya que pensaba de que tal vez mal interpretaba sus intenciones y solo eran meros accidentes. Luego que pasará muchas fantasías sexuales con ella y que calmaba la “serpiente” en mi pantalón, la mujer a mi lado, se levanta del asiento y se baja de la micro. Noto por la ventana que tiene la mirada triste y desaparece en una muralla de personas. Terminando mis pensamientos lujuriosos, pero antes que otra persona se sentará conmigo y de regresar a mi lectura profana. En el asiento encuentro un papel que decía: "Te lo perdiste. Tenía ganas y tal vez seas mi otra mitad". Desde entonces, me obsesione viajar en la micro, tratando de encontrarla. Una vez, creo que la vi abrazada con otro hombre y con un bebe en su estomago....










Leído
Solo unas breves acotaciones: ¿que es eso de "tenía ganas y tal vez seas mi otra mitad"? O sea, esa frase no tiene NADA de romántico. Lo señalo en caso de esa fuera tu intención xD. Creo que el relato está DEMASIADO enfocado en el aspecto sexual y los rollos que se pasa el personaje. Da la impresión que el tipo solo quería tirarse a la mina, en una onda bastante psicopática.
Lo otro, está mal dicho eso de "un bebe en su estómago". El término bebe se usa cuando el niño ya ha nacido. En este caso deberías haber dicho "embarazada", porque "feto en su estomago" suena bastante feo.
Saludos
señor
Primero que nada este texto se creo, a partir de un oncurso para ganarse un libro llamdo "valporno" (en esta página: http://www.lagranarcada.com/general/2674). Por ello, como me quedo bien quise publicarlo en mi blog (no creo que gane por que me vieron cara de spam xD) y claro esa frase no tenía anda de romantico xD solo de necesidads del moemnto y eso de" bebe en su estómago" se me ocurió que sonaba mejor que decir "feto en su estomago" y queria darle algo de "poesía" (no es que sea como tal, solo un juego de palabras). En fin vale por el aporte y espero contestar tus dudas estimado xD
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